jueves, 10 de marzo de 2011

Homenaje póstumo a Primera Dama (2010-2011)

Como C & F estamos pasando un periodo de estrés universitario que nos ha impedido dedicarnos a nuestro querido blog y por mucho que lo amemos ahora preferimos un título universitario XD. Aún así decidimos dedicarle un espacio al único programa que seguimos fielmente en el TV chilena estos meses. Desde Donde esta Elisa? que no nos quedabamos tan pegados viendo una novela chilena. Comentario obligado entre C&F durante el verano y aunque medio Chile no pescó esta joyita, acá le hacemos un digno homenaje a las locuras de Sabina por convertirse en la Primera Dama.


Sebastian Arrau, el autor de esta teleserie, es un guionista bastante competente aunque no tan reconocido como Pablo Illanes (Donde está Elisa?) o Jose Ignacio Valenzuela “El Chascas” (La Familia de al Lado). Ha sido responsable de recordadas teleseries: Cerro Alegre (esa del beso del amor eterno cuando Pancha Merino aun “actuaba”), el exitazo de Machos (junto a Coca Gomez y Pablo Illanes), la ignorada en su tiempo Tentación (una novela que perfectamente pudo ser una nocturna), la comedia de Gatas y Tuercas y el drama familiar de Papi Ricky. Curiosamente, una de las influencias que más se nota acá en Primera Dama, es la de la villana ambiciosa y arribista de Gatas y Tuercas, Carla, la cual engaño a medio mundo para poder casarse con alguien con plata (el ahora ministro de cultura, Luciano Cruz Coke). Su personaje inicialmente era secundario pero se convirtió en el motor principal de la historia. Como era comedia, al final termino con plata aunque su castigo fue quedarse sola. En Primera Dama, la principal motivación de la protagonista más que el dinero, es el poder y no duda en los medios para conseguirlo, aunque ellos signifiquen destruir a su propia familia o renunciar al galán de turno.


El día que esperamos como 6 meses...
Primera Dama empezó con una apuesta arriesgada y que terminó pasándole la cuenta. Es de las pocas veces que se cuenta una novela chilena en racconto mostrando al inicio de la historia un momento climax de la novela y que terminó siendo prácticamente de la recta final: el disparo al Pdte Leonardo Santander y el comienzo de la caída de la ambiciosa Sabina. Sin embargo, solo terminamos viendo pincelazos del futuro y tuvimos que esperar casi 6 meses (111 capítulos exactamente) para entender como Sabina terminó metida en un lío tan turbio, como puso en riesgo la vida de su familia e incluso la democracia de un país. La narración pudo resultar confusa para el espectador acostumbrado a las teleseries efectistas como su competencia La Familia de al lado, donde cada escena termina en un chan para dar la impresión que siempre están pasando cosas y lentamente fue perdiendo audiencia. Y aunque a veces las situaciones se mantenían al borde la inverosimilitud, el buen trabajo de los actores y una acertada dirección de Herval Abreu convirtieron a Primera Dama en una novela dinámica y que muchos recordarán como de culto. Y si acá no la reconocieron es posible que si lo sea en el extranjero, ya que el guión habría sido comprado por varios países e incluso se exhibiría próximamente en Uruguay.
Bruna y su hija, la llorona 
En Primera Dama se tomaron su tiempo (demasiado diría yo) para explicarnos como Sabina Astudillo, le robó un millón de pesos a su pretendiente, el “galan humilde” Caetano, para irse de su natal caleta, llegar a Santiago y convertirse en alguien importante. Dispuesta a todo, se acerca a la familia del candidato presidencial Leonardo Santander, convirtiéndose en la asistente de su esposa Bruna, una mujer que dedicó su vida a mantenerse a un costado en pos de la carrera de su marido. Sabina aprovechó las carencias de Bruna para alejarla de Leonardo y la convenció de volver a estudiar arquitectura (una muy mala idea según C, una arquitecta casi titulada XD). Paralelamente Sabina se enamoró del “galán cesante” Mariano (un tipo que era director de teatro pero nunca nos quedó claro como se ganaba la vida, si se pasó perdiendo el tiempo toda la novela XD), quien también se acerca a Cristina Santander, hija de Leonardo y se hace amigo de Bruna. Sabina aprovecha estas circunstancias y con ayuda de la prensa inventa una relación entre Mariano y Bruna, destruyendo la familia Santander. 
Y todo partió porque Caetonto le regaló su plata a la Sabina...
Estrella, la madre de Sabina, va en su búsqueda a la capital pero su hija la niega y trata de ocultar su existencia. Y aunque las mentiras de Sabina fueron descubiertas de a poco, su carisma se hizo necesario para que Leonardo se conviertiera en presidente, y se unieron en un matrimonio falso en miras de alcanzar el poder. Este viene a ser uno de los puntos de inflexión interesantes de la historia, porque a estas alturas gran parte del elenco tiene conciencia de la maldad de Sabina y nunca se concreta una real relación amorosa entre ella y Leonardo, convirtiendo la trama más en un thriller político que en una historia de amor imposible. 
Diego, el wn más odioso de la novela
Lo que trajo aún más turbulencia a la trama fue la asociación de Sabina con el mafioso Facundo Madrid (una notable actuación de Alejandro Trejo) que terminó con medio elenco en la cárcel en los capítulos finales y de este con otros personajes que parecían más intrascendentes como Fede y Anibal. Todos los enredos resultantes del tráfico de droga a través de la compañía de teatro le dieron impulso a las historias secundarias que durante mucho tiempo parecían simple relleno.
Facundo Madrid, el mafioso que revivió a la novela...
La novela hubiera sido perfecta sin dar tantas vueltas en las constantes dudas sentimentales de Sabina entre el amor de Mariano y su ambición por ser Primera Dama (vale Sabina no era tan mala, pero dejaba gusto a deja vú  tantas veces que se distanciaron y volvieron) y los repetidos ataques de Estrella para revelar la verdad a la prensa y el país. Además los capítulos acortados entre diciembre- enero echaron a perder todo el dinamismo de la trama. Aún así, todo lo construido durante los capítulos previos al disparo fundamentó los drásticos cambios de algunos personajes respecto a los primeros episodios:
Quería ser presidenta la Estrella, FAIL!
Estrella pasó de ser la madre sufrida y abnegada que le rezaba a la virgencita porque su hija Sabina cambiara a una mujer obsesionada con castigarla con la excusa de sacar a la luz la verdad, sin medir las consecuencias. Su mejor escena fue una que dicen está "inspirada" en la brasileña Vale Todo, cuando le pega a Sabina y le rompe un vestido que se compró con la plata que le robó al Diablo José. Aunque a ratos aburría con su discurso, fue uno de los personajes coherentes de la trama y finalmente flexibilizó su posición tratando de salvar a su hija de la cárcel. Lo mejor fue que al final no se convirtió en presidenta, lo que se habría visto demasiado falso. Buena actuación de Carolina Arregui transformando a la señora de los postres en una exitosa empresaria y política.


Bruna, la primera víctima de Sabina, se llena de odio contra ella por destruir a su familia, volviéndose obsesiva en la venganza y poner en evidencia la verdad.  Termina perdiendo su oportunidad de continuar sus estudios de arquitectura (la vimos destruir más maquetas de las que hizo XD) y termina convertida en una alcohólica a la que la fiel nana Hortencia (que nos recordaba a la Sonita de Elisa) tenía que esconderle hasta el agua de los floreros. La pobre Catalina Guerra lloraba en casi todas las escenas en que aparecía pero también se robaba el cuento con una actuación muy contundente. Leonardo le tuvo que rogar harto el último capítulo para que lo perdonara. Es la única que renovó por dos años en Canal 13 así que tanto sufrimiento tuvo sus frutos.


Sandra comenzó como una mina tímida que se enamoró del hijo de Leonardo, el insufrible Diego (uno de los peores personajes), luego se volvió celópata y depresiva cuando Diego la engaña con la hermana de Sabina (la odiosa y aburrida Ema), y se convirtió finalmente en una mujer fría y calculadora después que  Sabina le ofrece ser su asistente personal. En los últimos capítulos pasó a ser uno de los personajes protagónicos, cuando Sabina descubre que la traiciona junto al ministro del interior, el oscuro Juan Pablo, y la envía directo a una trampa, donde alguien la atropella. Ante las sospechas sobre la participación de la Primera Dama en este hecho, deciden fingir su muerte para protegerla. Y finalmente, acabamos descubriendo que ella, debido a sus carencias afectivas y el temor de perder a Juan Pablo, tramó el atentado contra Leonardo aunque su principal motivación como descubrimos el último capítulo fue la envidia hacia Sabina y su amor secreto por Mariano. Originalmente contrató a un francotirador para asesinar a Sabina pero cambió de opinión y terminó realizando el trabajo sucio. Sandra, siempre pensamos que eras media loca, pero te pasaste. Ni JP se quiso quedar contigo al final. Gran personaje de Lorena Bosch, un ejemplo del secundario que se roba la película.
Sandra, la francotiradora, con su mejor cara de loca.
Si la historia central era siempre interesante y entretenida, uno de los grandes ripios de la novela eran sus secundarios. Habia una pandilla de personajes tan sobreactuados como el Angelito (Nicolás Poblete) un gallo que jura que la gente de provincia no tiene educación ni se baña, se inventaba que era “geys” para acercarse al personaje de adorno de la Javiera Diaz de Valdés, embarazaba a la tontita de la caleta, la Nancy y después todo confundido no hallaba que hacer. Su mejor aporte fue traer a la Nancy a la trama, una mina tonta como ella sola, pero que nos daba la frase chistosa del capítulo, como cuando quería darle pastillas de dormir a su guagua para que no llorara tanto o según ella su Sabinichi era una niña “Higo”. Bueno, y al final, la Sabinita no era na del Angel, sino del Knut, un noruego que se llama como oso polar, y en uno de los giros menos Canal 13 del mundo decide irse a recorrer el mundo con él y surfear y le deja su guagua a la Paulita (porque obvio que ella iba a que estaba más necesitada como diría la Nancy). 
La Nancy al final le regaló su Sabinichi a la Paulichi.
La Paula pasó media novela engañada por el Fede ( alias “El Chaka”),quien le ponía el gorro con la Javiera Diaz de Valdes (quien creemos pasó la mitad de la novela acostada después de tener sexo con Fede o con Angel) y el tipo era tan mala onda nunca le cuenta a su esposa que es esteril, frustrándola toda la novela por no poder tener hijos. Aunque el Fede era de los personajes más chantas de la novela, su historia se puso entretenida al final gracias a los enredos con Facundo Madrid y se ganaron un final feliz mamón gracias a Luciana, la Cupido.
Ema erí adoptá y tampoco sabí actuar xD
Y si el hermano de la Sabina era medio rancio, la Emita, la hermana adoptada, era lo peor. Llega a la capital para encontrar al príncipe azul del que le hablan las cartas (porque claro la gente de la caleta no tiene nada más que hacer que aprender a predecir el futuro) y que termina siendo Diego, el mantenido hijo del presidente quien estudia Ingeniería porque su padre así lo quiere pero en verdad quiere dedicarse al teatro (no habrá sido gay este cabro??). Pero Diego no le cree nada a la pobre Emita, porque es hermana de la malvada Sabina y se casa después de un par de días de pololeo con Sandra (echándole a perder la vida y volviéndola loca). Pero, obvio que el amor verdadero triunfa y ambos logran quedarse juntos. Y aunque la Emita sufre mucho al saber que es adoptada (“Ema... erí adoptá” de boca de su hermanita Sabina) y es hija de la Carmencha, la prosti del pueblo, decide perdonar a su mamita Estrella. ¿Por qué Sabina o la Sandra no mataron a este par de mamones????
El Diablo José y sus finas damas de compañia XD
Y la guinda de la torta era el Diablo José, el papá de la Sabina y el Angelito, un viejo flojo y patético que abandonó a sus hijos para irse a la capital, terminó preso y vivía en una pieza rancia donde se lo pasaba tomando y llevando mujeres de dudosa reputación. Y, aunque no hacía nada por la vida, parecía vivir en una crisis permanente.  Iba donde calentaba el sol y terminó viviendo en la casa del presidente (que en algún momento se transformó en el albergue de los Astudillo- Soto). Persiguió hasta que lo logró a la Corina, una empleada que hablaba poco pero que aportaba más que otros personajes de adorno (Luciana a ti te estamos hablando). Bueno, al final el Diablo José (que no tenía nada de Diablo, más bien llorón y siempre pidiendo disculpas) se terminó redimiendo y confesando todas las maldades de Facundo Madrid, volviendo a la cárcel de la que nunca debió haber salido. Lejos su mejor momento fue cuando se curó con Bruna y despertaron juntos 1313 y diciendo...yo respeto a su mamá no pasó nada XD.
Hasta la Sra. Mirza encontró pololo al final de la novela...
No podemos negar que a pesar de todo, todos estos personajes nos hacían reir con sus situaciones absurdas y ridículas, pero lejos las más chistosas eran Engracia, la madrina del Caetano y la Sra. Mirza, la abuela de la Sabina. Disfrutaban peleando en cada escena que aparecían, eran las típicas señoras buenas para reclamar que nunca se conformaban con nada y soñaban con vivir en una casa llena de sirvientes. Y, aunque ese sueño se cumple en el albergue Astudillo- Soto, terminan descubriendo que esa vida no es de ellas y quieren volver a su caleta. A pesar de que C esperaba que cuando Mirza volviera a la caleta todos la rechazaran después de las tonteras que hizo apoyando a su nieta, lo más probable es que haya sido suficiente con haber sido acosada por dos reas bien flaites en la cárcel. Si hasta agarró el ramo y pololo al final de la novela. El momento que más sorprendió? Cuando descubrimos que Mirza sabía usar un notebook y termina encontrando una cita con un viejo a través de internet.  
Hasta Domingo encuentra cero aporte a Fede...
Finalmente, no podemos dejar de mencionar a los aliados de Sabina, Domingo y Anibal. Domingo, fue el perro más fiel de Sabina, y aunque siempre tuvo cuestionamientos de los métodos de su Primera Dama su ambición por llegar a asesorar a la primera dama pudo más. Es el representante más fiel del gay loca del antiguo Canal 13, medio Tony Esbelt pero sin pololo (aunque su sueño era impulsar el matrimonio gay). Sin embargo, Domingo nunca nos pudo caer mal porque era el Pepe Grillo que trataba de orientar a Sabina en medio de sus ideas sórdidas. Pablo Schwartz lograba la potencia necesaria para convertir a Domingo en un personaje creíble y querible, más allá de la loca de peluquería. Nunca olvidaremos su “yeguita” o “bonita”. Leal hasta el final, fue el único que cachó que Sabina nunca estuvo loca. 
Suerte en la carcel Anibal, cuidado con el jabón XD.
Anibal, por su parte, era una vil rata ambiciosa dispuesta a todo por llegar a ser Ministro de Cultura. Pero, el tiro le sale por la culata, cuando intenta traicionar a Sabina, Facundo Madrid lo obliga a confesar el tráfico de drogas que realizó a través de la compañía de teatro. Y, hasta el final fue una rata traicionera, delatando el lugar donde podrían estar escondiéndose Mariano y Sabina, siendo responsable de su trágico final. Esperemos que reciba su merecida violación en la cárcel, aunque en una de esas no sufre tanto porque nunca le compramos esa relación extraña con Rafaela, ese personaje de adorno de Elvira Cristi.
Yo no toi loca, yo soy la Primera Dama!!
No confiábamos mucho en ella como actriz, pero Celine Raymond nos sorprendió gratamente como Sabina. Daba con ese toque justo de la joven pobre pero ambiciosa, con su hablamiento de la caleta, su personalidad atractiva pero manipuladora y su excesiva egolatría. Hasta su tonito nasal de Sabina era parte de su charm. Era de esas villanas que igual terminan haciéndose queribles porque dentro de todo de la tropa de idiotas y doble estándar del elenco, ella actuaba sin remordimientos y se atrevía a hacer el trabajo sucio para cumplir sus sueños. Su romance con Mariano a ratos era soporífero, pero había una química innegable entre ellos. Era una pareja destinada a la tragedia con un amor destructivo que terminó llevando a Mariano a dar su vida protegiendo a Sabina. Nunca nos cayó demasiado bien Mariano, pero su muerte se ganó un TT nacional en Twitter. 
Y se murió Mariano, el cesante.
La pobre Sabina nos hizo dudar de su sanidad mental después de la muerte del cesante, pero cuando le dice a Domingo, “para de hablarle a la silla, no estoy loca” descubrimos que no aprendió nada y que ahora tiene como nuevo objetivo a un doctor eminencia que la llevara a recorrer el mundo. Grande Sabina, hace tiempo que no veíamos un final decente en una novela chilena. Si hasta el final feliz de Caetano y Cristina (esa mina que lloraba todos los capítulos por el cesante de Mariano) se sintió adecuado y merecido, aunque nos queda la duda si la Cristi ahora está vendiendo pescado en la caleta XD.


Ignorada por el rating. Como diria Carolina Arregui quizás no estabamos preparados para ella XD
Gracias Primera Dama por devolvernos las teleseries donde no solo hay gente ABC1 viviendo en escenografías baratas (por favor TVN deja de hacer novelas de cartón), donde hay buenos y malos de todas las clases sociales, donde las escenas son largas y dramáticas y sobre todo por darnos un gran final que a nadie dejó disconforme. 




3 comentarios:

  1. Esta fue sin duda una exelente teleserie que ya brillará tal como ocurrió con "Fuera De Control" que no fue comprendida ni apoyada por el rating en su tiempo pero que con la repetición que le dieron en canal 13 se convirtió en una teleserie de culto.La Primera Dama no muere !!

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  2. Yo tuve la suerte muchas veces de seguir esta novela y concuerdo plenamente con tu comentario, una novela con factura y actuaciones estupendas que nos muestra que todavía hay guionistas y artistas haciendo arte en la televisión.

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  3. siiiii.... muy buenaaa.. quien se iva a imaginar ke en verdad estaba fingiendo ser loka pa salirse nuevamente con la suya!
    pero si se dan cuenta a pesar de todo lo que paso y los conflictos que tuvo que pasar sabina, igual logro su objetivo lo consiguiooo SER PRIMERA DAMA... :O

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